6º Aniversario de la Revolución Siria

CARTEL MANIFESTACIÓN 6 SIRIA

Suzanne Al-sammoudi Peláez.

La revolución siria conmemora ya su sexto aniversario. El 15 de marzo de hace seis años unos niños de entre 9 y 12 años pintaron en las paredes de su colegio, en Deraa, unos mensajes al dictador Bashar Al-Assad, en donde podía leerse: “Ahora es su turno, doctor”; “Siria quiere libertad”, siguiendo así las manifestaciones de la primavera árabe iniciada tres meses atrás en Túnez.

Unas inocentes y sinceras pintadas que significaron la tortura inmediata hacia estos pequeños. Torturas durante las que, las fuerzas de seguridad del régimen, no dudaron, entre otras cosas, en arrancarles las uñas y los dientes como castigo, quemándoles posteriormente por todo el cuerpo con cigarrillos hasta que varios de estos niños murieron.

En respuesta a la desmesurada reacción contra estos chicos, el pueblo de Deraa decidió levantarse gritando: “¡BASTA!”. Basta a tantos años de torturas. Basta a décadas de represión. Basta a un régimen dictatorial que llegó por imposición de Hafez Al-Assad a través de un golpe de Estado, y a quien le sucedió su hijo Bashar Al-Assad, siendo de los primero países del mundo árabe donde se producía una presidencia hereditaria. “BASTA YA, EL PUEBLO QUIERE LIBERTAD”.

Este levantamiento contagió al resto de pueblos haciendo que, prácticamente, Siria entera se uniese, en una revolución, a través de unas manifestaciones que, en parte, serían continuación a aquella revolución del 1982, donde Hafez Al-Assad y sus militares masacraron a más de 30.000 personas en tan sólo un mes, en Hama.

Una revolución pacífica donde los sirios exigen cambios sociales, dignidad, democracia y libertad, pero que el régimen aplasta, respondiendo a estas demandas a través de secuestros, torturas, masacres y ataques indiscriminados sobre su propia población.

El balance fue catastrófico. Esta salvaje represión y la posterior guerra que ha derivado al actual genocidio se ha cobrado la vida de más de 500.000 personas. Y ha obligado a más de doce millones de seres humanos a convertirse en “refugiados” externos y desplazados en el interior del país, sobreviviendo como pueden entre los escombros de sus recuerdos derrumbados.

Además de las escuelas bombardeadas, miles de niños viven en ciudades sitiadas sin acceso a alimentos, medicamentos o agua. Al igual que los refugiados, que sobreviven en condiciones pésimas de pobreza y sin acceso a la educación. Siria enfrenta el riesgo de tener a una generación perdida.

El número de sirios en situación de pobreza extrema actualmente supera los doce millones y el desempleo en el país alcanza el 70% de la población. Siria, con ocho millones de personas emigradas, está en el noveno lugar de países con más emigrantes, es decir el 25 % de la población “reside” en el exterior.

La Plataforma de solidaridad con el pueblo sirio, recientemente ha afirmado en un comunicado lo siguiente:

“Según distintas organizaciones de derechos humanos, en las cárceles sirias hay más de 300.000 presas y presos políticos. Presos que se ven sometidos a torturas, violaciones y todo tipo de maltratos y vejaciones por el mero hecho de haber alzado la voz contra una dictadura que está en el poder desde hace más de cuatro décadas, y que controla las instituciones y la riqueza del país de forma abusiva y autoritaria. Un buen ejemplo de ello es que muchos de los detenidos ni siquiera participaron en las protestas, sino que son familiares de activistas que el régimen utiliza para presionar a los opositores para que dejen su actividad o se entreguen. Es por ello que muchos activistas o desertores del ejército se preocuparon de poner a sus familias a salvo para evitar situaciones similares”.

Además, no debemos olvidar las fracasadas conversaciones de paz de Ginebra o Astaná donde nunca se llegó a una solución real del conflicto por el simple hecho de, como también ha confirmado la Plataforma de solidaridad con el pueblo sirio: “no tener consideración de las aspiraciones de paz, justicia y libertad del pueblo sirio, y siempre se ha tenido como interlocutor primordial el responsable mismo de más del 90% de las muertes en el país”.

Rusia, China, Irán, Daesh, grupos insurgentes terroristas, Estados Unidos y Europa entre otros son autores y cómplices de la barbarie siria. Los primeros, por estar directamente involucrados masacrando con todo tipo de armas a los civiles y los últimos por su “indirecta” relación a estas muertes a través del pasotismo y sus vergonzosas políticas.

Pese a que, a principios del mes de abril tendrá lugar en Bruselas un encuentro internacional para debatir sobre qué apoyo se puede dar a los sirios dentro y fuera de su país, las esperanzas sobre un positivo resultado son prácticamente nulas.

Mientras tanto, desde varios rincones del mundo, miles de personas han celebrado, o celebrarán en este fin de semana, manifestaciones y grandes marchas en conmemoración a esta fecha y, sobre todo, en apoyo moral y solidaridad con el pueblo sirio, exigiendo el fin de esta catástrofe y la llegada de la deseada y merecida paz.

Concretamente en Madrid, la Plataforma de solidaridad con el pueblo sirio realizará una concentración y un flashmob a las 12h de la mañana en plena plaza de Puerta del Sol para reivindicar los legítimos derechos del pueblo sirio y recordar que esta revolución continúa…

 

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